El elefante encadenado
Un caballero estaba caminando a través de un campamento de elefantes, y vio que los elefantes no se mantenían en jaulas o sujetados por cadenas. Todo lo que les impedía escapar del campamento, era un pequeño pedazo de cuerda atada a una de sus piernas. Mientras el hombre contemplaba a los elefantes, estaba completamente confundido de por qué los elefantes no usaban su fuerza para romper la cuerda y escapar del campamento. Podrían haberlo hecho fácilmente, pero en cambio no lo intentaban en absoluto. Curioso y con ganas de saber la respuesta, le preguntó a un domador cercano por qué los elefantes estaban allí y nunca trataban de escapar. El domador respondió: “Cuando son muy pequeños, usamos la misma cuerda para atarlos y, a esa edad, es suficiente para sostenerlos. A medida que crecen, están condicionados a creer que no pueden separarse. Creen que la cuerda todavía puede sostenerlos, por lo que nunca intentan liberarse”. La única razón por la que los elefantes no se liberaban y escapaban del campamento era porque con el tiempo, adoptaron la creencia de que simplemente, no era posible.
Quería compartir con ustedes esta historia, hoy estamos casi terminando el año y sabemos que fue un año complicado, por eso mismo no tenemos que permitir que el mundo nos retenga, tenemos que luchar por nuestros sueños porque el paso más importante para llegar a conseguir nuestras metas, es creer que podemos hacerlo. Demostremos al 2020 que el 21 va a ser nuestro año. Y como lo queremos es terminar bien arriba hoy vamos a charlar con unos amigos que tienen que inflar bien el pecho, porque nos ayudaron un montón con su servicio durante este año. ¿Me acompañan?
Tres historias más
Una historia por semana que te hace pensar la carrera
Cada semana te cuento una historia en La Chimichurrería. Si me seguís seis meses, vas a pensar distinto. No sé si mejor, pero distinto seguro.